Artistas · ARTIFICA
Jorge Chacón
Venezuela 1933-1992
Biografía
Nacido en San Cristóbal, estado Táchira, el 5 de septiembre de 1933, y fallecido en Cagua, estado Aragua, en 1992, Jorge Chacón fue un insigne pintor paisajista de orígenes humildes que logró una s...
Nacido en San Cristóbal, estado Táchira, el 5 de septiembre de 1933, y fallecido en Cagua, estado Aragua, en 1992, Jorge Chacón fue un insigne pintor paisajista de orígenes humildes que logró una singular renovación de la tradición plástica nacional. Habiendo llegado al mundo del arte a una edad madura, alrededor de sus treinta años, se convirtió en un ávido estudioso de la historia de la pintura, desarrollando un lenguaje inconfundible, audaz y personal. Su obra conectó la amada tradición paisajista venezolana con las posibilidades de la abstracción contemporánea, infundiéndole una profunda carga emocional y psicológica.
Orígenes, Formación y la Bohemia Caraqueña
El viaje vital de Chacón fue también un recorrido geográfico y poético. Viajero desde el Táchira con lienzos pintados de amores y símbolos, se estableció inicialmente en una casa grande en La Victoria, Aragua, para luego hacerse un creciente pintor en la Caracas de la Galería San Francisco, frente al Capitolio Nacional.
Su formación formal transcurrió como asistente de los cursos libres de dibujo, pintura y composición en el Taller Libre de Arte y en la Escuela de Artes Plásticas Cristóbal Rojas, bajo la tutela de figuras como Antonio Edmundo Monsanto. Sin embargo, su carácter artístico se forjó tanto en las aulas como en la efervescencia de la bohemia caraqueña y los círculos intelectuales de la época.
Quienes lo conocieron lo recuerdan como un hombre peculiar. Tenía una novia en la avenida Casanova de Sabana Grande y conservaba el viejo aroma de las aguas de colonia. En la Calle Real de Sabana Grande, compartía ron cubano en el "Vecchio Molino", mientras dialogaba con creadores, poetas y dramaturgos. En este vibrante ecosistema de talleres, clínicas y cafés, Chacón absorbió las influencias de sus contemporáneos, compartiendo época con figuras como Homero Parra, Leonel Durán, Gabriel Bracho y el ilustrado Dr. Maíz León.
El Fauvismo Andino y la Visión Crítica
Amante de los movimientos postimpresionistas y de los grandes creadores de la escuela fauvista, Chacón encontró su mayor inspiración en Maurice de Vlaminck. Fue descubierto por casualidad en 1967 por el galerista y promotor de arte José de Jesús Mayz Lyon, quien se convirtió en su representante, detonando su etapa más productiva.
Alrededor de 1980, Chacón se mudó a Sabaneta de El Consejo, en los valles de Aragua, erigiéndose como el imán y líder del conocido Grupo de Sabaneta, atrayendo a otros artistas con el propósito de tratar el entorno con una mirada renovada.
Su impacto en la plástica venezolana ha sido ampliamente estudiado. La crítica especializada ha sido unánime al valorar su atrevimiento cromático y compositivo. Francisco Da Antonio, por ejemplo, lo sitúa como un auténtico renovador que rompió con la tradición naturalista del Círculo de Bellas Artes, aportando una visión moderna y netamente subjetiva de la geografía venezolana. En esta misma línea, Alfredo Boulton reconoce en Chacón a un artista que supo captar la esencia de la luz del trópico, pero traduciéndola a un lenguaje plástico contemporáneo de una inmensa fuerza visual.
Para Chacón, el color dejó de ser descriptivo para volverse emocional. Utilizaba tonos puros y contrastados que declaraban su amor por los "colores interiores". Como señala la investigadora Bélgica Rodríguez, el carácter pasional y expresivo de su trabajo radica precisamente en que sus obras no describen lugares geográficos, sino que proyectan estados de ánimo a través de un colorido vibrante. Por su parte, Juan Calzadilla destaca su magistral capacidad para convertir el paisaje en un hecho puramente pictórico, donde la atmósfera y la luz son recreadas a través de una "mancha" liberada de contornos rígidos.
Evolución de su Obra Paisajística
El abordaje plástico de Chacón supone el progresivo descubrimiento de la dimensión espiritual de la naturaleza, transitando, grosso modo, por distintas etapas conceptuales:
1. El Paisaje Psicológico y Urbano (1968–1983)
Chacón se debate entre un neoimpresionismo de pincelada corta, pastosa y vibrante —como en La reja en los Samanes (c. 1968)— y un estilo más personal. Domina un paisaje diurno de formas blandas, donde los verdes amarillentos y violáceos crean una naturaleza misteriosa. Paralelamente, incorpora las barriadas y la vida cotidiana (Tendido sobre el barrio, 1979). Curiosamente, al abordar el retrato o el bodegón, las personas y los objetos son "vegetalizados", subordinando al hombre frente al orden natural.
2. El Paréntesis Surrealista (1982-1984)
Durante este intenso período, exploró la dimensión absurda y teatral de la vida. Obras como La iluminada (1982) y Misterio de una metamorfosis (1984) indagan en lo enigmático de la existencia a través de escenas esotéricas y narrativas oníricas.
3. El Umbral del Paisaje y la Abstracción Orgánica (1984–1987)
El artista se acerca vertiginosamente al platanal y el cambural. La perspectiva tradicional desaparece. Es aquí donde la visión de críticos como María Luz Cárdenas cobra particular relevancia, al valorar la rigurosa estructura interna de estos nuevos paisajes, donde la composición se sostiene enteramente por la tensión de las masas cromáticas y el ritmo vibrante de la pincelada. La transfiguración cromática convierte a las hojas en objetos plásticos puros en obras como Galpón en la siembra (1984) y Amazonia IIA (1987). Como lo analiza Perán Erminy, esto es un ejercicio de absoluta libertad gestual, donde el artista proyecta su mundo interior sobre el lienzo alejándose definitivamente del naturalismo.
4. El Reino de la Noche (1988–1990)
En un giro imaginativo, Chacón traspasa las hojas para adentrarse en su interior. Emergen entes espirituales y formas polivalentes (Jardín fantástico, 1988). El color se oscurece, aparecen los chorreados y el artista interviene los marcos o crea objetos rituales. Chacón ingresa a la dimensión informe e infinita del espíritu natural.
Colecciones e Instituciones
Entre 1967 y 1991, Jorge Chacón llevó a cabo dieciocho exposiciones individuales en espacios como la Galería Marcos Castillo, Galería La Pirámide y la Sala Mendoza. Su maestría fue reconocida con el Premio Municipal de Artes Plásticas del Distrito Federal (1982), el Premio Juan Lovera del XLII Salón Arturo Michelena (1987) y el Primer Premio del Salón de Cagua (1987), entre otros.
Hoy en día, su obra es un referente ineludible del paisajismo renovado y forma parte del acervo permanente de importantes instituciones y espacios culturales:
Museo de Arte Moderno de Maracay "Mario Abreu" (MAMM): Custodia una de las colecciones más significativas del artista, evidenciando su profundo vínculo vital y creativo con el estado Aragua.
Galería de Arte Nacional (GAN), Caracas.
Museo de Bellas Artes de Caracas (MBA): Presente en su selecta sección de arte venezolano.
Ateneo de Valencia: Integrado a su colección tras su destacada participación en el Salón Michelena.
Banco Central de Venezuela (BCV).
Colecciones Privadas y Mercado de Arte: Su producción mantiene una alta valoración y demanda en reconocidas casas de subastas como Odalys y plataformas globales de arte contemporáneo como Artsy.
Jorge Chacón se despidió en 1992, dejando una obra que permanece como el estruendo de un río subterráneo: audaz, inconfundible y vital para comprender el paisaje contemporáneo. Su pintura nos enseña a sentir el ejemplo de un maestro que supo delimitar formas agudas con matices tenues, y convertir la pintura en la más genuina manifestación del alma.
Referencias Bibliográficas
- Chacón, Katherine y Méndez Castro, Fernando. Jorge Chacón. El paisaje renovado. Editorial Rojo Espeso, 2024.
- Fundación de Museos Nacionales / Galería de Arte Nacional. El Círculo de Bellas Artes, A Cien Años de Su Creación (1912-2012). Textos críticos de Juan Calzadilla y Alfredo Boulton.
- Hernández, Alberto. Los colores interiores de Jorge Chacón. Publicado en la revista literaria Letralia, 2019.
- Diario La Nación. Néstor Melani-Orozco. A través del pintor Jorge Chacón. julio, 2025
Orígenes, Formación y la Bohemia Caraqueña
El viaje vital de Chacón fue también un recorrido geográfico y poético. Viajero desde el Táchira con lienzos pintados de amores y símbolos, se estableció inicialmente en una casa grande en La Victoria, Aragua, para luego hacerse un creciente pintor en la Caracas de la Galería San Francisco, frente al Capitolio Nacional.
Su formación formal transcurrió como asistente de los cursos libres de dibujo, pintura y composición en el Taller Libre de Arte y en la Escuela de Artes Plásticas Cristóbal Rojas, bajo la tutela de figuras como Antonio Edmundo Monsanto. Sin embargo, su carácter artístico se forjó tanto en las aulas como en la efervescencia de la bohemia caraqueña y los círculos intelectuales de la época.
Quienes lo conocieron lo recuerdan como un hombre peculiar. Tenía una novia en la avenida Casanova de Sabana Grande y conservaba el viejo aroma de las aguas de colonia. En la Calle Real de Sabana Grande, compartía ron cubano en el "Vecchio Molino", mientras dialogaba con creadores, poetas y dramaturgos. En este vibrante ecosistema de talleres, clínicas y cafés, Chacón absorbió las influencias de sus contemporáneos, compartiendo época con figuras como Homero Parra, Leonel Durán, Gabriel Bracho y el ilustrado Dr. Maíz León.
El Fauvismo Andino y la Visión Crítica
Amante de los movimientos postimpresionistas y de los grandes creadores de la escuela fauvista, Chacón encontró su mayor inspiración en Maurice de Vlaminck. Fue descubierto por casualidad en 1967 por el galerista y promotor de arte José de Jesús Mayz Lyon, quien se convirtió en su representante, detonando su etapa más productiva.
Alrededor de 1980, Chacón se mudó a Sabaneta de El Consejo, en los valles de Aragua, erigiéndose como el imán y líder del conocido Grupo de Sabaneta, atrayendo a otros artistas con el propósito de tratar el entorno con una mirada renovada.
Su impacto en la plástica venezolana ha sido ampliamente estudiado. La crítica especializada ha sido unánime al valorar su atrevimiento cromático y compositivo. Francisco Da Antonio, por ejemplo, lo sitúa como un auténtico renovador que rompió con la tradición naturalista del Círculo de Bellas Artes, aportando una visión moderna y netamente subjetiva de la geografía venezolana. En esta misma línea, Alfredo Boulton reconoce en Chacón a un artista que supo captar la esencia de la luz del trópico, pero traduciéndola a un lenguaje plástico contemporáneo de una inmensa fuerza visual.
Para Chacón, el color dejó de ser descriptivo para volverse emocional. Utilizaba tonos puros y contrastados que declaraban su amor por los "colores interiores". Como señala la investigadora Bélgica Rodríguez, el carácter pasional y expresivo de su trabajo radica precisamente en que sus obras no describen lugares geográficos, sino que proyectan estados de ánimo a través de un colorido vibrante. Por su parte, Juan Calzadilla destaca su magistral capacidad para convertir el paisaje en un hecho puramente pictórico, donde la atmósfera y la luz son recreadas a través de una "mancha" liberada de contornos rígidos.
Evolución de su Obra Paisajística
El abordaje plástico de Chacón supone el progresivo descubrimiento de la dimensión espiritual de la naturaleza, transitando, grosso modo, por distintas etapas conceptuales:
1. El Paisaje Psicológico y Urbano (1968–1983)
Chacón se debate entre un neoimpresionismo de pincelada corta, pastosa y vibrante —como en La reja en los Samanes (c. 1968)— y un estilo más personal. Domina un paisaje diurno de formas blandas, donde los verdes amarillentos y violáceos crean una naturaleza misteriosa. Paralelamente, incorpora las barriadas y la vida cotidiana (Tendido sobre el barrio, 1979). Curiosamente, al abordar el retrato o el bodegón, las personas y los objetos son "vegetalizados", subordinando al hombre frente al orden natural.
2. El Paréntesis Surrealista (1982-1984)
Durante este intenso período, exploró la dimensión absurda y teatral de la vida. Obras como La iluminada (1982) y Misterio de una metamorfosis (1984) indagan en lo enigmático de la existencia a través de escenas esotéricas y narrativas oníricas.
3. El Umbral del Paisaje y la Abstracción Orgánica (1984–1987)
El artista se acerca vertiginosamente al platanal y el cambural. La perspectiva tradicional desaparece. Es aquí donde la visión de críticos como María Luz Cárdenas cobra particular relevancia, al valorar la rigurosa estructura interna de estos nuevos paisajes, donde la composición se sostiene enteramente por la tensión de las masas cromáticas y el ritmo vibrante de la pincelada. La transfiguración cromática convierte a las hojas en objetos plásticos puros en obras como Galpón en la siembra (1984) y Amazonia IIA (1987). Como lo analiza Perán Erminy, esto es un ejercicio de absoluta libertad gestual, donde el artista proyecta su mundo interior sobre el lienzo alejándose definitivamente del naturalismo.
4. El Reino de la Noche (1988–1990)
En un giro imaginativo, Chacón traspasa las hojas para adentrarse en su interior. Emergen entes espirituales y formas polivalentes (Jardín fantástico, 1988). El color se oscurece, aparecen los chorreados y el artista interviene los marcos o crea objetos rituales. Chacón ingresa a la dimensión informe e infinita del espíritu natural.
Colecciones e Instituciones
Entre 1967 y 1991, Jorge Chacón llevó a cabo dieciocho exposiciones individuales en espacios como la Galería Marcos Castillo, Galería La Pirámide y la Sala Mendoza. Su maestría fue reconocida con el Premio Municipal de Artes Plásticas del Distrito Federal (1982), el Premio Juan Lovera del XLII Salón Arturo Michelena (1987) y el Primer Premio del Salón de Cagua (1987), entre otros.
Hoy en día, su obra es un referente ineludible del paisajismo renovado y forma parte del acervo permanente de importantes instituciones y espacios culturales:
Museo de Arte Moderno de Maracay "Mario Abreu" (MAMM): Custodia una de las colecciones más significativas del artista, evidenciando su profundo vínculo vital y creativo con el estado Aragua.
Galería de Arte Nacional (GAN), Caracas.
Museo de Bellas Artes de Caracas (MBA): Presente en su selecta sección de arte venezolano.
Ateneo de Valencia: Integrado a su colección tras su destacada participación en el Salón Michelena.
Banco Central de Venezuela (BCV).
Colecciones Privadas y Mercado de Arte: Su producción mantiene una alta valoración y demanda en reconocidas casas de subastas como Odalys y plataformas globales de arte contemporáneo como Artsy.
Jorge Chacón se despidió en 1992, dejando una obra que permanece como el estruendo de un río subterráneo: audaz, inconfundible y vital para comprender el paisaje contemporáneo. Su pintura nos enseña a sentir el ejemplo de un maestro que supo delimitar formas agudas con matices tenues, y convertir la pintura en la más genuina manifestación del alma.
Referencias Bibliográficas
- Chacón, Katherine y Méndez Castro, Fernando. Jorge Chacón. El paisaje renovado. Editorial Rojo Espeso, 2024.
- Fundación de Museos Nacionales / Galería de Arte Nacional. El Círculo de Bellas Artes, A Cien Años de Su Creación (1912-2012). Textos críticos de Juan Calzadilla y Alfredo Boulton.
- Hernández, Alberto. Los colores interiores de Jorge Chacón. Publicado en la revista literaria Letralia, 2019.
- Diario La Nación. Néstor Melani-Orozco. A través del pintor Jorge Chacón. julio, 2025
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