
Descripción de la obra
Esta pieza de Gerardo Fernández ofrece una perspectiva distinta pero igualmente poderosa de la forma equina. La escultura se caracteriza por sus contornos suaves y redondeados, que evocan una sensación de descanso y fluidez. El uso de una pátina de verdigris moteada sobre el bronce oscuro no solo añade una textura visual rica, sino que también confiere a la obra un carácter antiguo y atemporal. En contraste con la solidez del cuerpo, la crin, formada por un haz de cables metálicos que se eleva y se curva, introduce un elemento de movimiento ligero y etéreo, creando un equilibrio dinámico perfecto. Esta obra es ideal para coleccionistas que aprecian la fusión de formas clásicas con ejecuciones técnicas modernas y sofisticadas.