Esta cautivadora escultura reinventa la figura felina a través de un audaz y lúdico juego de proporciones. El artista contrasta magistralmente el volumen esférico y generoso de su cuerpo con los rasgos angulares de su rostro y los expresivos bigotes de metal que se extienden en el espacio. Su impecable pulido y la cálida pátina en tonos ámbar crean profundos reflejos que enfatizan la suavidad de sus curvas. Es una obra de gran carácter que fusiona el diseño contemporáneo con una entrañable expresividad, perfecta para ser el centro de atención en cualquier espacio.
Año: 2024
Material: Bronce pulido con acabado brillante automotriz
Artista: Escultor Gerardo Fernández
