Asston Fernández Cisneros destila la silueta icónica de la capital venezolana a través de un lente rigurosamente estructural y geométrico. Esta pieza representa una evolución significativa de sus exploraciones anteriores sobre este hito natural, como se vio en Conexiones del Ávila.
A diferencia de la cadena de clips pop, esta escultura es una sola estructura de celosía unificada, construida meticulosamente a partir de varillas de bronce pulido. La red intrincada de facetas triangulares y poligonales interconectadas no solo captura la forma de los picos, sino que también crea una sensación de volumen estructurado pero etéreo.
Geometría del Ávila es un diálogo sofisticado entre la solemnidad inherente del metal (un guiño a su herencia) y la visión experimental de Asston. El uso de varillas finas y la complejidad geométrica permiten que la luz atraviese la obra, proyectando sombras detalladas que se convierten en parte de la instalación misma. Esta pieza está diseñada para colgarse limpiamente sobre una pared blanca, transformando cualquier ambiente moderno con una sofisticación estructurada y una conexión con el paisaje caraqueño.
