Esta pequeña escultura en bronce destaca por su estética minimalista y su depurada técnica de síntesis formal. La pieza presenta la figura estilizada de un niño junto a su bicicleta, portando un aro en su mano derecha, reduciendo la escena a sus líneas más esenciales y puras.
Su superficie es lisa pero no carente de esa textura del bronce, su brillo lo que realza el sol por su acabado en pátina marrón oscuro profundo que aporta sobriedad y elegancia. La decisión artística de omitir los rasgos faciales convierte a la figura en un símbolo universal y atemporal, permitiendo que cualquier observador proyecte en ella sus propios recuerdos o ideales de la niñez, sin limitarse a una identidad específica.
Año: 2026
Artista: Escultor Gerardo Fernández
